#CERVECERIA18

Autor: Hugo Ramírez Vences “El Chino”

  • Cerveza artesanal y slow fashion: más parecidas de lo que imaginas

    Cerveza artesanal y slow fashion: más parecidas de lo que imaginas

    Dos mundos diferentes unidos por una misma idea: hacer las cosas con intención.
    Vivimos en una época donde casi todo parece diseñado para ser más rápido, más barato y más inmediato. Compramos, usamos, consumimos y volvemos a empezar.
    Pero frente a esa velocidad han surgido movimientos que proponen algo distinto: conocer lo que consumimos, valorar cómo fue hecho y elegir mejor.

    En la moda, una de estas ideas es el slow fashion. Y aunque a primera vista una camisa y una cerveza tienen poco que ver, su filosofía comparte mucho con la cerveza artesanal.
    Sí, hablamos de chela y ropa. Pero quédate con nosotros, porque la relación tiene bastante sentido.

    Primero: ¿qué es el slow fashion?
    El slow fashion —o moda lenta— propone alejarnos de la lógica de comprar prendas únicamente porque son baratas, están de moda o probablemente serán reemplazadas en poco tiempo.
    En su lugar, invita a prestar atención al diseño, los materiales, el proceso de producción, la durabilidad y las personas que están detrás de cada producto.
    No significa simplemente producir despacio. Significa producir y consumir con mayor intención.

    Y ahí comienza nuestra historia cervecera. 
    1. Importa más cómo está hecho.
    Cuando eliges una cerveza artesanal, detrás de esa botella existe una receta.
    Hubo alguien seleccionando maltas, combinando lúpulos, trabajando con levaduras, controlando temperaturas y haciendo ajustes hasta conseguir el resultado que estaba buscando.
    En el slow fashion sucede algo parecido. Importa la tela, el corte, la confección y cada decisión que termina definiendo la prenda.
    En ambos casos, el proceso forma parte del producto.

    2. No se trata de hacer más. Se trata de hacerlo mejor.
    La producción masiva tiene una enorme ventaja: permite fabricar grandes cantidades de productos de manera consistente y a costos competitivos.
    La filosofía artesanal juega otro partido.
    Una cervecería independiente puede experimentar con una Stout con peanut butter, una Gose con ingredientes poco convencionales o una IPA con un perfil específico de lúpulo.
    De la misma forma, una marca de slow fashion puede trabajar colecciones pequeñas, materiales particulares o piezas con una identidad muy definida.
    El objetivo no necesariamente es gustarle a todo el mundo. Es tener personalidad.

    3. Saber quién está detrás cambia la experiencia.
    Hay algo interesante cuando conoces quién hizo lo que estás consumiendo.
    Una cerveza deja de ser solamente «una chela» cuando conoces la cervecería, entiendes el estilo y descubres por qué utilizaron determinados ingredientes. Lo mismo sucede cuando sabes quién diseñó o confeccionó una prenda.
    De repente, el objeto tiene contexto. Y cuando existe contexto, también existe una historia que contar.

    4. Elegir menos, pero elegir mejor.
    Aquí encontramos probablemente una de las mayores semejanzas.
    La filosofía slow propone detenernos antes de consumir automáticamente y preguntarnos:
    ¿Realmente quiero esto? ¿Cómo fue producido? ¿Vale lo que estoy pagando?
    Con la cerveza artesanal podemos aplicar exactamente la misma lógica.
    En lugar de pensar únicamente en cantidad, podemos pensar en calidad y experiencia.
    Probar un estilo nuevo. Servirlo en el vaso adecuado. Identificar sus aromas. Maridarlo con comida. Compartirlo 🍻.
    En pocas palabras: menos tomar por tomar y más disfrutar lo que estamos tomando.

    5. Lo local también importa.
    Tanto el movimiento artesanal como el slow fashion han ayudado a poner nuevamente atención sobre productores independientes.
    Comprar una cerveza hecha por una cervecería mexicana significa acercarte a personas que están desarrollando recetas, construyendo marcas y creando una cultura cervecera propia.
    Algo similar sucede cuando compras una prenda diseñada y producida por un proyecto independiente.
    No significa que todo lo artesanal o local sea automáticamente mejor.
    Pero sí existe algo valioso en saber de dónde viene aquello que consumes.

    6. Ninguna quiere verse igual que las demás.
    Y aquí entramos a uno de nuestros temas favoritos: la identidad.
    Una buena marca de slow fashion no solamente vende ropa. Construye una estética, una filosofía y una manera particular de ver las cosas.
    Una cervecería artesanal tampoco debería limitarse a poner cerveza dentro de una botella.
    El estilo de cerveza, la receta, la etiqueta, el nombre, la historia y hasta la forma de comunicarla construyen una experiencia.
    Porque cuando existen cientos de opciones frente a ti, tener identidad importa.

    Entonces… ¿la cerveza artesanal es el slow fashion de las bebidas?
    No exactamente. Son industrias diferentes, con procesos y problemáticas muy distintas.
    Pero comparten una filosofía interesante: conocer el producto, valorar el proceso y consumir con mayor intención.
    Quizá por eso nos gusta tanto lo artesanal.

    Nos recuerda que no todo tiene que producirse para millones de personas ni consumirse a toda velocidad. Algunas cosas están hechas simplemente para detenerte un momento y disfrutarlas.

    Y una buena cerveza es un excelente ejemplo. Menos prisa. Más sabor.

    En Cervecería No. 18 nos gusta hacer cerveza porque detrás de cada estilo existe una receta, una idea y muchas decisiones.
    No buscamos que todas nuestras cervezas sepan igual. Queremos que abras una botella y encuentres algo que valga la pena descubrir.

    Porque hay cosas que simplemente saben mejor cuando detrás de ellas hubo tiempo, oficio y personalidad.

    Hacer amigos es divertido, hacer cerveza también. Nosotros hacemos ambas al mismo tiempo. 🍻

  • SAN PATRICIO Y SUS CHELITAS

    SAN PATRICIO Y SUS CHELITAS

    ¿Qué tiene que ver Irlanda con tu chela? Más de lo
    que crees.
    Cada 17 de marzo el mundo se pinta de verde, los
    bares se llenan y, por alguna razón muy específica, la
    cerveza se vuelve protagonista. Pero… ¿qué tiene que
    ver San Patricio con la chela?

    Spoiler: no es solo una excusa para brindar (aunque también se vale).

    Primero lo primero: ¿quién fue San Patricio?
    San Patricio fue un misionero que llevó el cristianismo
    a Irlanda en el siglo V. Con el tiempo, se convirtió en
    el santo patrono del país, y su día se transformó en
    una celebración nacional… y luego internacional.

    Pero lo interesante viene después.
    De tradición religiosa a fiesta global (con cerveza
    incluida). Durante siglos, el Día de San Patricio era
    una fecha más bien tranquila en Irlanda. Peeero…
    cuando los irlandeses migraron a Estados Unidos, la
    celebración evolucionó. Desfiles, música, comida… y
    claro: cerveza en grandes cantidades. Con el tiempo, la fiesta se volvió lo que conocemos hoy:
    Una mezcla de cultura irlandesa, celebración social y una muy buena razón para levantar el vaso.

    ¿Y la cerveza? ¿Por qué es tan importante?
    Irlanda tiene una tradición cervecera muy fuerte, especialmente con estilos como:
    Stout (oscura, cremosa, con notas a café y cacao).
    Red Ale (ligeramente tostada, balanceada y fácil de tomar).

    Estos estilos se volvieron parte del ADN cultural del país… y, naturalmente, del Día de San Patricio.
    En pocas palabras: si hay Irlanda, hay cerveza.

    ¿Y en México cómo lo celebramos? A nuestra manera, como todo.
    En México, el Día de San Patricio es la excusa perfecta para: Reunirte con amigos, Probar cervezas diferentes, Salirte de la rutina lager de siempre. Y sí… disfrutar una buena stout o algo con carácter Pero aquí viene lo bueno: no necesitas estar en Dublín para celebrar bien.

    Nuestra Versión
    En Cervecería No. 18 🍻, creemos que San Patricio no se trata solo de seguir una tradición extranjera… sino de apropiarla a nuestro estilo.

    ¿Quieres celebrarlo bien?
    Prueba nuestra ⚫ STOUT PEANUT BUTTER con un postre de chocolate o pan de elote. Pide un RAPPI (si vives en Aguascalientes) o entra a nuestra tienda en línea www.cerveceria18.com (para entregas en todo México) y pide unas chelitas oscuras que abracen el paladar o simplemente elige tu chela favorita y comparte con tus amigos.

    Porque al final del día, más allá del color verde 🟢 o del trébol ☘️… lo importante es el ritual: abrir una cerveza y brindar por el momento.

    Entonces… ¿qué tiene que ver ☘️ San Patricio con tu chela? Todo.
    Es historia, cultura, evolución… y también es pretexto. Pero de los buenos.

    Así que este 17 de marzo, no importa si sabes quién fue San Patricio o no… lo que sí importa es que tengas una buena cerveza en la mano. Verde 🟢 o no… lo importante es que esté fría.
    Y que sea de la buena de #LA18 🍻

  • Cervezas artesanales para las fiestas decembrinas

    Cervezas artesanales para las fiestas decembrinas

    Cervezas artesanales para las fiestas decembrinas

    Estilos que se llevan increíble con el bacalao, los romeritos… y la sobremesa.


    Diciembre es esa época donde la mesa se
    llena de antojos, la familia se junta (con uno
    que otro primo incómodo) y, claro, las
    cervezas se abren como si fueran regalos.
    Pero no cualquier chela va con lo que se sirve
    en una cena navideña mexicana. Por eso, aquí
    te dejamos nuestras recomendaciones
    cerveceras para maridar la temporada como
    se debe.


    🟤 DUNKEL – El toque tostado que abraza.
    Con notas a pan, caramelo y un leve dulzor
    tostado, una Dunkel es ideal para platillos
    intensos y especiados como:
    – Romeritos con mole.
    – Pierna al horno.
    – Lomo en adobo.
    Su suavidad y cuerpo medio limpian el
    paladar, mientras el sabor acompaña sin
    opacar.


    ⚫ STOUT – Para los que prefieren el postre en vaso.
    Oscura, cremosa, con notas a café, cacao y malta tostada.

    Una gran opción si:
    – Eres fan del pavo relleno o del bacalao.
    – Quieres acompañar un postre navideño como buñuelos, pan de elote o trufas.
    – Pruébala con un postre de chocolate amargo y te aseguramos que el espíritu navideño se
    te sube en dos tragos.


    🍻 ¿Y con los brindis?
    Cuando se trata de brindar y no empalagarse con sidra de supermercado, una cerveza artesanal
    clara y con buen balance (como una Blonde Ale o una Lager artesanal) puede ser tu mejor aliada.
    Refrescan, no empalagan, y siguen con el mood de la celebración.


    Conclusión: marida con intención.
    La cerveza artesanal no solo es para calmar la sed. Es parte del banquete, del ritual.
    En estas fiestas, elige estilos que eleven los sabores de tu mesa y de tu historia familiar. Porque
    diciembre no solo se celebra… se brinda, se saborea y se recuerda.

     

  • ¿Qué significa NEIPA y por qué nos encanta?

    ¿Qué significa NEIPA y por qué nos encanta?

    El estilo turbio, jugoso y lleno de aroma que conquistó a los amantes de la chela artesanal.

    En el mundo de la cerveza artesanal, hay estilos que llegan para quedarse. Uno de ellos —que probablemente ya viste en alguna etiqueta, por ejemplo en nuestra 🟢 NEIPA con un IBU de 50, en una pizarra de tap room o hasta en tu refri— es el famoso NEIPA. Pero… ¿qué significa? ¿Por qué está tan de moda? ¿Y qué la hace diferente de otras IPAs?

    Aquí te lo contamos al estilo Cervecería No. 18

    ¿Qué rayos es NEIPA?
    NEIPA significa New England India Pale Ale (a lo mejor en un festival Hugo, “el chino” lo pornunció mal, todavía no le sabe bien al inglés). Es un estilo de IPA originario del noreste de Estados Unidos, particularmente de Vermont, que empezó a ganar fama a mediados de los 2010s. A diferencia de las IPAs tradicionales (más secas, más amargas y con más claridad), las NEIPA rompen la regla: son jugosas, turbias, frutales y suaves al paladar. Piensa en un jugo de frutas tropicales con actitud. Pero con alcohol y mucho lúpulo.

    ¿Qué la hace especial?
    La NEIPA no es solo una IPA más. Estas son sus principales características:

    🌫 Apariencia turbia
    No es un error. Esa “nubosidad” no es porque no la filtraron, es intencional. Se logra con la combinación de maltas, avena, trigo y ciertos procesos de fermentación que mantienen partículas en suspensión. Visualmente se parece a un jugo de toronja.

    🍍 Sabor jugoso y tropical
    Los lúpulos usados (Citra, Mosaic, Galaxy, entre otros) aportan sabores a piña, mango, durazno, maracuyá y cítricos. Pero sin la amargura intensa de otras IPAs.

    💥 Amargor suave
    Aunque lleva mucho lúpulo, el amargor no es agresivo. ¿Por qué? Porque el lúpulo se agrega en frío o durante el “dry hopping”, lo cual extrae aroma, no amargura.

    💨 Alta aromática
    La NEIPA huele a fruta recién cortada. Es explosiva en nariz y esa es parte de la experiencia sensorial. Esto es lo que más les gusta a Gian y Gus, dicho sea de paso, de nuestras chelas, es su fav.

    🧸 Cuerpo sedoso
    Gracias a la avena o trigo, tiene una textura suave, sedosa, casi cremosa. Es una cerveza que te abraza el paladar.

    ¿Por qué a los mexicanos nos late tanto? Porque tiene todo lo que nos gusta: sabor intenso pero amigable, aromas ricos, poco amargor y se siente más como un placer que como un reto.
    Es ideal para quien quiere iniciarse en el mundo de las IPAs o para quien busca una experiencia más frutal, sin dejar de ser chelera.

    Y sí… también va re-bien con tacos al pastor, comida picante, mariscos y botanas mexicanas. 😋

    ¿Ya probaste una NEIPA?
    En Cervecería No. 18 sabemos que probar nuevos estilos es parte del viaje chelero. Si en la próxima vuelta ves una NEIPA en carta, no dudes en pedirla. O mejor aún: pide nuestra 🟢 NEIPA en línea www.cerveceria18.com y recíbela hasta la puerta de tu casa. Esta chelita es parte de nuestra trilogía con la que salimos al mercado en 2022.

  • Hacks para tomar responsablemente

    Hacks para tomar responsablemente

    (Porque disfrutar la chela también es saber cuándo detenerse).

    En Cervecería No. 18® creemos que tomar cerveza no solo es un gusto… es un ritual. Es sentarte a platicar con amigos, acompañar la comida, celebrar lo bueno o simplemente relajarte. Pero para que la experiencia sea buena de principio a fin, hay algo que nunca falla: tomar con responsabilidad.

    Aquí te dejamos unos hacks sencillos, prácticos y muy mexicanos para que disfrutes tu chela sin arrepentimientos.

    1. No llegues con el tanque vacío.

    Tomar con el estómago vacío es receta para el desastre. Antes de destapar la primera, échate unos taquitos, algo de botanita o lo que tengas a la mano. La comida ayuda a absorber el alcohol y te da más resistencia para disfrutar el momento. Hack: Si sabes que vas a chelear, cena bien (y no solo cacahuates o frituras de rin).

    2. Agüita mata cruda… y exceso. Alternar chela con agua es el truco más viejo y efectivo. Un vaso de agua por cada cerveza te mantiene hidratado, ayuda al cuerpo a procesar el alcohol y reduce el riesgo de cruda (sí, esa). Bonus: Tomas más despacio y saboreas más cada trago.

    3. No mezcles nomás por mezclar.

    Sí, sabemos que hay de todo en la fiesta: vino, mezcal, cocteles, shots de algo extraño… pero si ya empezaste con unas chelitas de la 18, quédate con la chela. Evita el “tour etílico” si quieres recordar la noche con cariño. Hack emocional: Di que estás “en modo chelero” y la gente lo respeta.

    4. Hazle caso a tu cuerpo (y a tu voz interior).

    ¿Ya estás hablando más fuerte? ¿Ya repetiste el mismo chiste tres veces? ¿Sientes que «ya andas a gusto»? Es momento de bajarle el ritmo o parar. Escuchar esas señales es clave para no pasarte de la raya.

    5. Mide tus tiempos.

    No es lo mismo echarte 3 cervezas en una hora que en tres. La clave está en el ritmo: una buena chela se saborea, no se empina. Ve despacio, platica, come, ríete… la cerveza no tiene prisa, y tú tampoco deberías.

    6. El que maneja, no toma (neta).

    Este es el más importante. Si vas a conducir, mejor no tomes nada de alcohol. Punto. Nada le gana a llegar seguro a casa. Si andas de rol, elige conductor designado o pide ride por app. Cuidarte es parte del plan.

    7. Conoce tus límites, no los adivines.

    Cada quien tiene su resistencia. Si sabes que con tres chelas ya estás en la luna, no trates de impresionar a nadie tomando cinco. La mejor chela es la que disfrutas… y recuerdas.

    La chela es para disfrutar, no para sufrir.

    En Cervecería No. 18® amamos la cerveza tanto como amamos los buenos momentos. Y nada arruina una buena noche como pasarte de copas. Por eso, brindamos por los que saben cuándo parar, cuándo bajarle y cuándo decir «ya estuvo».

    Porque ser buen chelero también es ser buen compa.

    ¡Salud y con medida!

  • Formas de decirle a la cerveza en México

    Formas de decirle a la cerveza en México

    (Porque pedir “una chela” también es cultura).


    En México, pedir una cerveza nunca es solo pedir una cerveza. Es parte de la convivencia, de la sobremesa, de la historia… y del idioma de “los cuates”. Y como buenos mexicanos, tenemos mil maneras de llamarla, dependiendo del lugar, el humor, la compañía o el antojo.

    Aquí te dejamos algunas de las formas más comunes (y sabrosas) de decirle a la cerveza en nuestro país:

    1. Chela
      La más famosa, la más querida, la más nuestra. Decir “una chela” es como decir “estoy en casa”.

    Usada en todo el país, desde una reunión familiar hasta una noche de tacos y risas. «¿Una chelita pa´ el calor?»

    1. Fría o Helodia
      Porque si no está fría, mejor ni la mencionamos. Esta es la forma más directa (y efectiva) de pedirla: «Échame una bien helodia, ¿no?», así como tus sentimientos.
    2. Chelita
      El diminutivo que no engaña: sigue siendo una cerveza, pero ahora es más amigable, más cercana, más irresistible. A veces, hasta “coqueta”.
      «Una chelita nomás… y ya me voy.” (mentira).
    3. Guama o Kawasaki
      No es un estilo, es un formato de vida. La caguama es la reina de las reuniones largas, las playas y los momentos donde se comparte de verdad. Y si de mostrarse internacionales se trata, la mejor forma es llamarla kawasaki.
      «Nada como una guama vanquetera».
    4. Cerveza
      Sí, a veces le decimos por su nombre completo. Sobre todo cuando queremos sonar serios, o
      estamos en una cata, o hablando de estilos como si fuéramos sommeliers.
      «Esta cerveza es una IPA con 55 IBU y dry hopping…»

    ¿Y tú cómo le dices?
    Lo importante no es cómo le llames, sino con quién la compartes, cómo la disfrutas y qué historia cuenta tu vaso. En cada región de México hay una forma distinta de decirle a la cerveza, pero todas tienen algo en común: nos conectan, nos relajan, y nos alegran el momento.

    Así que ya sabes: la próxima vez que pidas una, dilo como quieras… Pero eso sí: que sea artesanal, y que sea de la buena, de la 18.
    ¡Salud!

     

    ¡Salud, y que siga la exploración!

  • ¿El amor por la cerveza es un gusto adquirido?

    ¿El amor por la cerveza es un gusto adquirido?

    Todos conocemos a alguien que dijo “a mí no me gusta la cerveza”… hasta que un día probó una diferente y cambió de opinión. Y es que, aunque no lo parezca, el amor por la cerveza muchas veces no nace: se construye.

    En Cervecería 18 lo hemos visto muchas veces en festivales, catas y reuniones: alguien se acerca con cara de “no soy muy fan” y termina diciendo “¿cómo no había probado esto antes?”. Y eso tiene su explicación.

    El paladar se educa (como todo en la vida).
    Cuando éramos niños, probablemente no nos gustaban cosas como el café, el chocolate amargo o el mole con mucho chile. Pero con el tiempo, aprendimos a disfrutarlos porque nuestro paladar fue reconociendo y apreciando sabores más complejos.

    Con la cerveza pasa lo mismo. Especialmente
    con la cerveza artesanal, que tiene más matices, más cuerpo y más carácter que las
    industriales.

    ¿Por qué a muchos no les gusta “al principio”?
    Porque la mayoría de nosotros empezamos con cervezas muy ligeras, casi sin amargor, y luego probamos una IPA o una Stout y… ¡pum! El paladar se confunde. Es un salto de sabores que puede ser abrumador si no sabes lo que estás tomando.

     

     

    Pero no es que no te guste. Es que quizá no era el momento… o el estilo correcto para ti.

    El truco está en explorar.
    Lo bonito de la cerveza artesanal es que hay un estilo para cada gusto. Si no te gustó la primera, prueba otra. Aquí van algunos tips para “entrenar” el gusto sin sufrir en el intento:

    • Empieza con estilos suaves y balanceados, como una Blonde Ale, una Vienna Lager o una Hefeweizen. Nuestra 🟡 Gose con mezcal, naranja, romero y sal de gusano siempre nos ha resultado exitosa para acompañar a los que inician en este camino.
    • Acompáñala con comida. Maridar ayuda a suavizar sabores y encontrar armonías que sorprenden.
    • Hazlo social. Tomar chela en buena compañía relaja, abre la mente y el paladar.
    • Dale tiempo. Así como no te enamoras a la primera, con la cerveza también puede tomar unos intentos.

    ¿Y si ya la amas?
    Entonces sabes que el gusto no es solo adquirido… es cultivado, compartido y celebrado. Cada trago te cuenta una historia distinta y te invita a descubrir algo nuevo.

    En Cervecería 18 hacemos chelas para todos los niveles de amor cervecero: desde el primer flechazo hasta la pasión intensa por el lúpulo. Y lo mejor es que aquí nadie juzga tu punto del camino.

    Conclusión: sí, el gusto se adquiere. Pero vale cada trago del viaje.
    Así que si todavía no te enamoras de la cerveza, no te rindas tan rápido. Hay una por ahí esperándote. Y si ya la amas… bueno, sabes que este amor solo crece.

    ¡Salud, y que siga la exploración!

  • La importancia de la cerveza en la gastronomía mexicana

    La importancia de la cerveza en la gastronomía mexicana

    En México, la comida no se come: se celebra. Y como toda buena celebración, siempre va mejor con algo que la acompañe, equilibre y eleve la experiencia. Ahí es donde entra nuestra gran aliada: la cerveza.

    Más allá de ser “una bebida pa´ la calor”, la cerveza bien elegida puede ser el maridaje perfecto para nuestros sabores tradicionales. ¿No nos crees? Sigue leyendo…

    Cerveza + comida mexicana = magia sensorial

    La gastronomía mexicana es compleja, rica y llena de contrastes: dulce, ácido, picante, tostado, herbal. Justo como la buena cerveza artesanal. Por eso, cuando combinas bien estos dos mundos, ocurre algo especial: los sabores se realzan, se equilibran, se vuelven memorables.

    La cerveza, con su variedad de estilos, temperaturas y texturas, se adapta como un guante a nuestros antojitos, guisos y platillos tradicionales.

    ¿Cómo ayuda la cerveza en el maridaje?

    Buena pregunta. Aquí van algunas formas en las que la chela le entra al quite en la mesa:

    Limpia el paladar:  Las burbujas y el amargor del lúpulo “barren” la grasa o el picante, dejando la boca lista para el siguiente bocado.  Te recomendamos probar nuestra 🔥 IPA SMOKED (colaboración con Los manes de la Parrilla) con unos buenos tacos de barbacoa.

    Resalta sabores: Nuestra 🟤 DUNKEL puede sacar lo mejor de unos tacos al pastor. Una IPA puede contrastar y domar el mole poblano.

    Equilibra intensidades: Un platillo fuerte se calma con una cerveza suave. Uno más ligero se anima con una cerveza más intensa.

    Aporta aromas: El lúpulo, la malta y las levaduras también huelen… y ese bouquet puede sumarse al platillo como si fuera otro ingrediente.

    Algunos maridajes que nos encantan:

    Ceviche con nuestra 🟡 GOSE de mezcal, cáscara de naranja, sal de gusano y romero bien fría: frescura total, maridaje sin falla.

    Pan de elote con nuestra STOUT Peanut Butter: postre nivel dioses.

    La cerveza no es solo para “pasarla”.  Es parte de la experiencia. Y en nuestro querido México donde la comida tiene alma, la chela tiene que estar a la altura.  En Cervecería No. 18 lo sabemos, por eso diseñamos nuestras cervezas pensando en esos momentos donde el bocado y el trago se vuelven uno solo.

    Así que la próxima vez que cocines o salgas a comer algo rico, piensa en la cerveza como parte del menú. No solo acompaña: transforma.

    ¡Salud y buen provecho!

  • ¿Cuáles son los estilos de cerveza más bebidos en México y por qué?

    ¿Cuáles son los estilos de cerveza más bebidos en México y por qué?

    Si te gusta la cerveza (como a nosotros), seguramente ya tienes una favorita o al menos un estilo que siempre te saca una sonrisa.  Pero, ¿alguna vez te has preguntado cuáles son los estilos más tomados en México y por qué nos gustan tanto?

     

    Aquí te contamos qué es lo que más se pide en las barras, tiendas y reuniones mexicanas… y también por qué.

     

    1. Lager clara: la reina de las mesas mexicanas.

     

    Las lagers claras, como las tipo American Lager o Pilsner industrial, dominan ampliamente el mercado. ¿La razón? Son ligeras, refrescantes, fáciles de tomar y combinan con todo: desde unos taquitos al pastor hasta una carnita asada en domingo (y para nuestros amigos de Monterrey, cualquier lunes también).

     

    Y sí, muchas de las grandes marcas comerciales producen este estilo, lo cual lo hace omnipresente.  Pero eso no significa que una lager artesanal no pueda brillar (¡vaya que sí puede!).

     

    2. Vienna Lager: el alma tostada de nuestras raíces.

    ¿Te suenan esas cervezas mexicanas color ámbar, con un toque más maltoso y tostado?

    Seguramente has probado una Vienna Lager sin saberlo.  Este estilo, con origen europeo, se volvió parte de la identidad cervecera mexicana, gracias a los inmigrantes austriacos y alemanes del siglo XIX.

    Tiene un balance entre dulzor y amargor suave, y va perfecto con platillos más condimentados. Un clásico que nunca falla.

    3. Pale Ale: el favorito entre los que buscan “algo diferente”.

     

     

  • ¿Qué es el IBU y por qué aparece en nuestras botellas?

    ¿Qué es el IBU y por qué aparece en nuestras botellas?

    Si alguna vez has leído una de nuestras etiquetas y te encontraste con la palabra IBU, quizá pensaste que era algún código secreto o una abreviatura hipster para presumir… pero no. Hoy te contamos qué significa y por qué lo incluimos en nuestras cervezas.

    IBU: International Bitterness Unit (pero en español, Todo bien).

    El IBU es una unidad internacional que mide el nivel de amargor en una cerveza. Así de simple. Cuanto más alto el número, más amargor sentirás en cada trago. Cuanto más bajo, más suavecito y fácil de tomar.

    Por ejemplo:

    Nuestra querida 🟡 GOSE con mezcal, sal de gusano, cáscara de naranja y romero tiene un IBU de 25, lo cual es bajo. Es decir, es menos amarga.

     

    Nuestra 🟢 NEIPA, es muchoo más lupulada; su IBU es de 50. Si eres amante de las chelitas amargas, esta es nuestra recomendación.

    Pero… ¿El amargor es malo?

    ¡Para nada! El amargor en la cerveza viene principalmente del lúpulo, una flor maravillosa que, además de conservar la chela, le da aroma y sabor.

    Hay quienes aman una cerveza con carácter y amargor pronunciado, y otros prefieren algo más balanceado o hasta dulce. El IBU es solo una guía para que sepas más o menos qué esperar antes de abrir la botella.

    ¿Por qué lo ponemos en nuestras etiquetas?

    Porque creemos que una buena chela también se disfruta con conocimiento. Y si ya llegaste a probar una IPA de 45 IBU y te encantó, puedes buscar otras con números similares. O si dijiste «esto está muy intenso», la próxima vez te vas por algo con menos IBU.

    En Cervecería 18 nos gusta que tengas opciones y que sepas lo que estás tomando. Aquí no hay secretos: solo buena cerveza y buena compañía.